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martes, 13 de octubre de 2009

Superstición...

Martes 13 de Octubre, sí, hoy es martes trece y por lo que pude apreciar hay gente supersticiosa que ni se anima a salir para “vivir” un día más en sus vidas.

Quiero pensar que todo fue una simple coincidencia, una casualidad de la vida, pero ayer me levante temprano (no muy común en mi), y como no tenía idea de cómo aprovechar la mañana decidí planificarla, así fue, lo planifique; ya para cuando llego la hora en que me disponía a salir para cumplir con todo lo que había planificado para el día, me fijo en la camisa que traía puesta…una mancha, probablemente paso cuando desayune, bueno ni modo fui a mi habitación y me cambie (a cualquiera le pasa un pequeño accidente), bueno ya en la calle y mientras caminaba, pasaba cerca a un charco de agua, un taxista de esos a los que yo llamaría “buey” paso por el charco salpicándome, no le tome mucha importancia porque no fue mucha el agua que me llego, ya cuando llegaba a mi primer punto programado en mi agenda, me sorprendió que el lugar estaba cerrado, me pareció raro a las diez de la mañana, los postergue (el contrato de compra e instalación del calefón a gas será para mañana), me dirigí a otro punto de de la ciudad programado en mi agenda, llegue, entre y pregunte por la encargada que me atendía, también me sorprendieron con la noticia de que ella estaba enferma, no había dejado un encargado de sus pendientes y para colmo tenía el celular apagado, ni cómo ubicarla (recoger el juego de living, también será para mañana), una muela andaba molestandome, lo estaba tomando bien hasta que….bueno, creo que a todos puede pasarnos alguna vez, pasaba caminando por la heladería “DUMBO” (la que está en la Heroínas, para los que conocen Cochabamba), una bella “NIÑA” salió con su barquillo de helado doble (éstos días han sido muy calurosos)con prisa y bastante descuidada diría yo…”Pasas al ron y Chocolate, dos de mis sabores preferidos”, fue lo que atine a decir, lamentablemente no combinaban con mi camisa, sí, ella choco conmigo y bueno el helado también, no le tome importancia, la mancha era pequeña, cualquiera se habría sulfurado y mandado a cierta parte a la “NIÑA”, aunque conociéndome no soy de esas personas, soy bastante paciente. Pero ya viendo todas las cosas que me pasaron en el transcurso de la mañana, decidí no salir por la tarde…jaja, que irónico, ¿verdad?, pero todas esas cosas que me pasaron las tomé tranquilamente y hasta con buen humor, se preguntaran, ¿cómo es eso posible?, quiero pensar, y que realmente fue eso, que mantuvo mi actitud calmada, positiva, y hasta, alegre…mucho antes de todas las cosas ocurridas y que les relate, pase por la oficina de…bueno, discúlpenme pero eso no les importa, solo a mí…unos hermosos ojos oscuros que chocaron con los míos, que mientras platicábamos me esbozaba una sonrisa que cualquiera en una plática habría tartamudeado (yo lo hice), o mejor aún, perderse entre sus labios brillosos y su blanca dentadura o como dije, en sus oscuros ojos, cafés, sí, eran cafés oscuros; fueron los mejores diez minutos de ese día.

The Cardigans - Lovefool