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lunes, 10 de enero de 2011

Los números de la subvención , Según un destacado Físico

La Realidad de las cosas con un poco de CÁLCULO Básico por Francesco Zaratti.

El satélite de la luna - Francesco Zaratti
Los números de la subvención
- 07/01/2011

Me propongo demostrar en este artículo que, si la matemática no es una ciencia política (según la cual 193 es menor que 1 o un error es un acierto), entonces los funcionarios que han dado la cara por el abortado gasolinazo han estado manejando números incorrectos con referencia a la subvención.

Mi principal fuente es el Informe escrito del 18 de junio de 2010 presentado por el ministro Vincenti a pedido del diputado Víctor Hugo Zamora.

De acuerdo con la cátedra televisiva del “Vice”, “subvención” es la diferencia (negativa) entre el precio que se paga y el precio de reventa de un bien escaso. Entonces, lo que se vende en el mercado interno sin comprarlo en el exterior es un “incentivo” y tiene otra finalidad. Cuando YPFB importa diésel, el Estado pierde dinero, pero cuando se congelan los precios de los combustibles en el mercado interno, el Estado gana menos pero no pierde.

Aclarado este aspecto, en 2009 se compró diesel a un precio promedio final de 4,4 Bs el litro y se lo vendió a 3,72, con una subvención de 0,68 Bs/litro, monto que el TGN (o YPFB) ha gastado. Ese año se importaron 571,4 millones de litros (ML) de modo que la subvención al diésel fue apenas 56 millones de dólares. La gasolina, importada a 5,8 Bs/L y vendida a 3,74 Bs/L, representó ese año 15 millones de dólares adicionales de subvención, haciendo un total de 81 millones de dólares, aproximadamente. Oficialmente se ha mencionado un monto de 300 millones de dólares.

El mismo cálculo para 2010 toma en cuenta el incremento del volumen de diésel importado (674 ML) y precio (Bs 5/L en promedio), resultando una subvención anual de 123 millones de dólares. De otros datos de YPFB se deduce que los 223 ML de gasolina importada a un costo máximo de 6,6 Bs/L, arrojan una subvención adicional de 90 millones de dólares. Sumando, no llegamos a 220 millones de dólares, sólo el 57% de los 380 millones de dólares declarados oficialmente.

Si eso fuera poco, se ha afirmado repetidamente que, de los 666 millones de dólares gastados en importar diésel y gasolina, 150 millones de dólares se van al contrabando. Es una cifra exagerada, desde todo punto de vista, pero que sólo podría verificarse a partir de la eliminación de la subvención. En efecto, ese monto corresponde a 780 mil litros de diésel por día, el cual para salir al exterior necesitaría, alternativamente: 52 cisternas de 15.000 litros de capacidad, 4.000 turriles de 200 litros, 3,1 millones de mamaderas de 250 ml, 26.000 llamas cargando 30 litros, 7.800 mulas cargando 100 litros o 195 “caimanes” llevando 20 turriles. ¿Alguien puede creerlo?

A su vez, el gasolinazo pretendía subir la recaudación del impuesto IEHD a la friolera cifra de 1.000 millones de dólares, eliminando la subvención a los líquidos importados, pero también el incentivo a los líquidos nacionales. De ese monto el 70% (700 millones de dólares en total) iba al TGN, en parte destinado a un improvisado y opaco incentivo a la exploración de líquidos.

Finalmente, es curioso observar que los supuestos 380 millones de dólares de subvención para 2010, representan el 57% de los 666 millones de dólares que se gastaron en importar combustibles. “Casualmente”, 57% es la disminución que el presidente de YPFB atribuye al consumo de diésel en las fronteras durante la vigencia del gasolinazo, mediante una metodología estadísticamente inconsistente y científicamente reprochable. Por eso el 57% de mí ya no cree en las estadísticas. ¡Menos en los ministros!



Francesco Zaratti es Físico.